Tan importante es tener buenas ideas, como saber renovarse
en las ya existentes. Por eso, quiero retomar un tema que tiempo atrás me causó
interés, y quiero exponerlo de forma diferente. Con mis propias palabras, con
mi propio sentir.
El altruismo es preocuparse y ayudar a otros sin pedir nada
a cambio; es dedicarse a los demás sin considerar de forma consciente los
intereses propios. Mientras que la “conducta prosocial” es una conduca social
positiva con o sin motivación altruista.
Dicho esto, podemos preguntarnos ¿existe el altruismo?,
¿actuamos sin considerar nuestros intereses? ¿pedimos algo a cambio?, o de lo
contrario ¿tiene nuestra conducta algún interés enmascarado? (o subyacente, si
lo preferís…).
Yo considero que en efecto, no actuamos de forma altruista. ¿Qué
ocurre con aquellas personas que no pueden tener hijos? Pueden sentir
frustración, tristeza, ansiedad, e incluso si esas personas tienen pareja,
podría conllevar a la destrucción de la relación. Por lo que podemos considerar que los hijos se tienen con una finalidad
clara: procrear, tener descendencia y así una satisfacción propia. Teniendo
hijos, adquirimos responsabilidades que nos hacen sentirnos útiles (principio
fundamental del ser humano) como sacar adelante y cuidar a nuestros hijos. Por
lo tanto, actuamos por nuestro propio interés.
Pongamos otro ejemplo, vamos en el autobús y sube una mujer
anciana que apenas puede andar, podemos esperar a que se levante otro a cederle
el sitio, o hacerlo nosotros mismos. Si nos levantamos a cederle el sitio…. ¿es
eso una conducta altruista, desinteresada y sin esperar nada a cambio?, desde
mi punto de vista no. Sentimos cierto confort al hacerlo, sentimos que hemos
actuado bien, ¡y ese es el interés! Evitar el sentimiento de culpa o
incomodidad de saber que no has hecho algo como lo tenías que hacer. Ese es
otro interés propio.
Señores…. Ahora pregunto, ¿El amor es altruista? ¿Amamos
desinteresadamente?, pues la mayoría de la gente no. El amor puro, como tal, es
un sentimiento que nace en nosotros los humanos y que destrozamos por
empeñarnos en conseguir “ese algo a cambio”. Pero siempre buscamos en él la recompensa (que nos amen, que nos
escuchen, que nos atiendan, que se interesen por nosotros, que nos ayuden, que
nos apoyen) el amor está lleno de condiciones que nosotros mismos establecemos
por una sencilla razón: NO SOMOS ALTRUISTAS. Cuando el amor no satisface nuestros intereses
propios se llama: desamor, mal de amores…..etc, pero no AMOR. Amar es dar sin
esperar nada a cambio, por el simple hecho de que tenemos la capacidad y la
virtud de amar. Hay quien lo llamaría conformismo, pero no, esto es generosidad,
la generosidad que va implícita en el altruismo, un altruismo que no existe, o
que pretendemos enmascarar.
